La sociedad de hoy poco tiene que ver con la de hace diez años. La explosión de Internet y los dispositivos como ordenadores, smartphones y tabletas ha traído consigo una auténtica revolución que ha cambiado para siempre nuestra forma de comunicarnos y buscar información. Se ha creado de facto una sociedad paralela en el ciberespacio, y al igual que en la sociedad real tenemos la necesidad de relacionarnos a través de Internet. Todos conocemos las redes sociales: Facebook, Twitter, Google+, Instagram, etc, son tantas y tan variadas que no podríamos nombrarlas a todas. Auténticos lugares de reunión, se cuentan por muchos cientos de millones las personas que las utilizan a diario para estar al corriente de las noticias de amigos, conocidos, instituciones y comercios de interés, y para anunciar a los demás sus propias novedades.

social-mediaLas empresas y comercios han comenzado a darse cuenta del potencial que las redes sociales tienen para sus negocios, y se han lanzado rápidamente a interactuar con los usuarios para dar a conocer sus productos, mejorar así las ventas y aumentar la reputación de sus respectivas marcas. Sin embargo, las redes sociales no son tan inofensivas, y si no se gestionan de manera profesional podemos encontrarnos con el efecto contrario al que pretendemos. Cada cierto tiempo aparecen noticias sobre sonados fracasos y respuestas negativas de los usuarios ante determinadas campañas.

Por ejemplo, una compañía como McDonalds cometió el error de pedir a sus seguidores en Twitter que comentaran sus experiencias en sus restaurantes, esperando oír lo deliciosas que estaban sus hamburguesas. Sin embargo, aunque algunos mensajes eran positivos para la marca, otros muchos se destacaban con comentarios como “me encontré una uña en mi hamburguesa”, o “Me enteré de que los nuggets de pollo de McDonald’s contienen materiales similares a los que se usan en construcción”, y al cabo de pocas horas la campaña ya se les había ido de las manos. No tuvieron más remedio que retirar la campaña y asumir el fracaso.

Es por ello que para gestionar las redes sociales de nuestros negocios hay que contar con personas expertas que posean los conocimientos de marketing y de redes sociales que nos permitan dormir tranquilos. Las redes sociales son un buen escaparate para nuestros productos, pero mal llevadas pueden meternos en serios problemas, ya sabéis el dicho: “se necesitan muchas buenas críticas para contrarrestar un mala”, y más en Internet, donde criticar es tan fácil…